martes, 24 de enero de 2012

¿Miedo al 2012?

Mucho se ha dicho sobre las predicciones mayas sobre el 2012; han hecho películas, documentales, se han escritos libros y muchos artículos en la Web. Pareciera que todo el mundo entró en una psicosis con respecto a esto.

Hace unas semanas atrás fui a imprimir unas tarjetas personales de presentación y la persona que me atendió me dijo: ¿para qué imprime tarjetas para este año, no sabe que se va a  acabar el mundo?; yo le dije: “si crees en eso entonces renuncia a tu trabajo y anda a pasar los últimos días con tu familia”. Me miró, sonrió y no dijo nada más.

Es interesante lo que piensa la gente, creen cualquier cosa que diga un investigador de National Geographic o BBC. Creen en los dichos de una bruja o en los cuentos de un parasicólogo, buscan encontrar respuestas en un horóscopo. Me pongo a pensar en esto: si fuera real lo del fin del mundo en el 2012, ¿por qué el horóscopo de Walter Mercado no anuncia a nadie que va a morir este año y sigue anunciando prosperidad?. Es que son sólo patrañas, mentiras que aumentan el morbo de la gente, la necesidad de encontrar algo místico en todo lo que ve.

Pero esto no es nuevo, ¿se acuerdan de Nimrod?, él fue el primer hombre que se hizo rey, y construyó una gran torre en Babel. No pienses que Dios destruyó la torre porque tuvo miedo de que Nimrod llegue hasta el cielo, obviamente que eso era imposible. El hecho era que en esa época, la gente quería estar lo más cerca de las estrellas y adorarlas y estudiarlas. Es un hecho comprobado arqueológicamente que muchas edificaciones antiguas tenían esta especie de terraza como observatorio astronómico, y de ahí viene todo esto de la astrología.

La curiosidad del hombre lo lleva a transitar por caminos errados, por no querer buscar a Dios, busca en agoreros, en chamanes, en brujas que ahora las llaman astrólogas. El punto es que si consultas con ellos no importa como es tu vida, ellos no se meten contigo; pero si vas a Dios sabes que tu vida queda expuesta y que su Santidad demanda santidad y tú eres pecador, por lo tanto debes arreglar tu vida con Él. Por eso nadie quiere buscar la verdad en Dios.

Dios tiene algo que decirte, espero que lo quieras oír:

Jeremías 10:2  Así dijo Jehová: No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman.

No gastes tu dinero y tiempo en los charlatanes del mundo, aunque todos le teman, tú no debes temer. No vivas según el pensamiento del mundo, un pensamiento guiado por el designio de Satanás que sólo quiere alejar al hombre de Dios. Aunque la gente la llame ciencia, no siempre quiere decir que sea la verdad.

Santiago 3:15  porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.

Lo único seguro, sustentable y eterno es la Palabra de Dios. Si desechas la profecía, tu camino será con un destino tenebroso, que sólo está lleno de temor y angustia. Mucha gente no puede tener gozo ni esperanza eterna porque escuchan las patrañas de los demonios. Pero cuando llegamos a Cristo podemos tener fe y esperanza viva. No te creas las mentiras del mundo, no aprendas sus caminos, no creas las señales que ellos ven en un tronco, en el cielo o en una pared. Confía en Dios y no serás defraudado.

domingo, 22 de enero de 2012

Yo también lo uso

Dicen que es el argenitito que todos llevamos dentro, que si los argentinos nos queremos suicidar nos subimos a él y nos lanzamos, pero como buenos argentinos estamos orgullosos de nuestra humildad. No vamos a hablar de la humildad, sino del orgullo. Es una herramienta de defensa para algunos, para otros una táctica para conseguir cosas, para otros el valor que los impulsa a alcanzar sus metas. Es como un mal con 4 caras, con disfraces oportunos para la ocasión, que usamos según la necesidad y el momento, pero que todos lo usamos. Nadie está libre de él, desde los gobernantes hasta el mendigo de la calle.

“Nuestro carácter nos hace meternos en problemas, pero es nuestro orgullo el que nos mantiene en ellos.” - Esopo - Fabulista griego.
“Si eres orgulloso conviene que ames la soledad; los orgullosos siempre se quedan solos.” - Amado Nervo - Poeta, novelista y ensayista mexicano.
“Mucho más que los intereses es el orgullo quien nos divide.”- Auguste Comte - Filósofo francés.
“Lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas.”- Oscar Wilde - Dramaturgo y novelista irlandés.

Debemos diferenciar entre varios tipos de orgullos:
1.    Orgullo nocivo
2.    Orgullo positivo
3.    Pseudo  orgullo
4.    Pseudo humildad

El orgullo es la satisfacción personal por alguna cualidad nuestra o algo relacionado con nosotros. Cuando esta satisfacción es excesiva y comienza a menospreciar a los demás es cuando pasa a ser una cualidad negativa. El orgullo está muy ligado con el ego y, en su justa medida, nos impulsa hacia la realización de acciones en las cuales, el esfuerzo motivado y la creatividad, hacen posible, verdaderas hazañas, expresando un regocijo feliz y un comportamiento social de ayuda altruista. Entonces nuestro orgullo ha servido para afianzar nuestra confianza imprimir fuerza de ahincó y tenacidad, elevando nuestra autoestima.

Pero mira lo que dice Dios sobre el orgullo:
Levíticos 26:19  Y quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce.

Orgullo nocivo
Cuando el orgullo excede nuestra consciencia se convierte en nuestro tirano, creando una ceguera que nos lastima severamente a nivel físico, psicológico y espiritual.
Conductas que definen un orgullo nocivo para la vida:
•    Si vives pendiente de las apariencias y necesitas estar en primera fila, porque supones que perteneces a una clase superior.
•    Si crees que tienes preferencia sobre todos.
•    Si crees que nunca te equivocas y los demás sí.
•    Si te has estancado en una posición y no admites otras opiniones ya que lo tuyo es lo perfecto.
•    Si eres tú el que habla siempre, minimizando la opinión de los demás.
•    Si te crees imprescindible y todo lo que posees es mejor que lo de los demás.
•    Si no aceptas sugerencias para mejorar algo, solo porque no se te ocurrió a ti.
•    Si te aferras a una postura defendiéndola sin límites y sin aceptar un margen de error o corrección, sin reconocer el fracaso.
•    Si haces cosas contrarias a las que te dictan tus sentimientos aun dañando y dañándote.

Soberbia y orgullo, son propiamente sinónimos, al igual que: altivez, arrogancia, vanidad, etc.
Lo contrario sería: humildad, modestia, sencillez, etc.
El orgullo es disimulable, e incluso apreciado, cuando surge de causas nobles o virtudes, mientras que a la soberbia se la concreta con el deseo de ser preferido a otros, basándose en la satisfacción de la propia vanidad, del Yo o ego. Por ejemplo, una persona orgullosa o soberbia jamás se "rebajaría" a pedir perdón o ayuda.

Narcisismo es una alusión al mito de Narciso, amor a la imagen de sí mismo. Amor que dirige el sujeto a sí mismo tomado como objeto, sobre estima sus habilidades y tiene una necesidad excesiva de admiración y afirmación.

El orgullo positivo
¿Podemos pensar que hay algo positivo en el orgullo?, si vemos como el valor que tenemos para no dejarnos llevar por las circunstancias y los problemas, sí. Pero el orgullo es el sentimiento de satisfacción por los logros alcanzados, podemos estar orgullosos de nuestros padres, hijos, de la iglesia, de los amigos. 

Pseudo orgullo
El orgullo es una emoción basada en logros con sustento real, aunque también existe un “pseudo orgullo” fruto de un incremento de las fuerzas narcisistas que hacen que una persona se crea más de lo que es. Cuando una persona cree que es más que los demás, pero por razones irreales, es una forma de no mostrar sus debilidades, de hacerse grande para cubrir sus fallas. No tiene nada de qué estar orgulloso y se vuelve un soberbio para no permitir que otros vean sus defectos.

Romanos 12:3  Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Pseudo humildad
Este es el orgullo característico de la mayoría de los cristianos. Querer mostrar que no necesita nada por humildad. No quiere recibir reconocimiento, ofrenda o ayudas, quiere que le vean como que están en angustias por la mano de Dios y sólo piden oración. Es como el que ayuna pero no se lava la cara, para que todos vean en la angustia que pasa.

Este tipo de orgullo cierra la puerta a la provisión de Dios, a la bendición que otros hermanos podrían recibir por ayudarle, es un sentimiento mentiroso de querer aparentar fortaleza cuando no lo hay o bajeza cuando tampoco existe, quieren mostrar pena y lastima, debilidad y pobreza cuando tienen todo a su disposición para gozar de la gracia de Dios. También se manifiesta en el sentido de que la persona hace cosas y espera reconocimiento, dice que no espera pagas pero lo hace con la intensión de que lo vean obrar.

Ejemplos de orgullo: la vida de Saúl, Gedeón, Amán.

¿Qué hacer con el orgullo?. Confesarlo como pecado. No podemos vivir con él a nuestra cuesta, nos devastará, hará que perdamos amigos, bienes y fuerza. Por el orgullo vamos a continuar en una dirección sin retorno por no pedir ayuda. Por creer que sabemos más que Dios.

Proverbios 21:4  Altivez de ojos, y orgullo de corazón,
 Y pensamiento de impíos, son pecado.

Proverbios 6:16  Seis cosas aborrece Jehová,
 Y aun siete abomina su alma:
6:17  Los ojos altivos, la lengua mentirosa,
 Las manos derramadoras de sangre inocente,

2Timoteo 3:1  También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.
2  Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,
3  sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,
4  traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,
5  que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

Dios aborrece la soberbia y el orgullo, se mantiene lejos de aquellos que viven de esta manera, la única forma de combatirla es viviendo como su Hijo Jesucristo, en humildad.

viernes, 20 de enero de 2012

Sólo es cuestión de tiempo, lo sé.

Tiene todo el tiempo del mundo, o por lo menos más que tú. Mira desde los rincones donde no lo puedes ver; está agazapado, al acecho, se queda como inmóvil sólo viendo que harás con la carnada que te puso. Él sabe perfectamente que es sólo cuestión de tiempo, hay que esperar y pronto picará. No sé si inventó la pesca, pero es un experto. Usa diferentes tipos de carnadas, algunas son más apetitosas que otras, pero todo es cuestión de gustos. Satanás usa la misma estrategia que la primera vez. Te muestra, te seduce y te hace caer.

La Tentación, su carnada; no es pecado inicialmente, sí como lo leíste, no lo es. La tentación es el medio, el canal por donde te guía a pecar. La tentación es la propuesta que apela a tus apetitos para que peques contra Dios. Satanás sabe que si pone la carnada correcta y espera, está al acecho, pronto atrapará al incauto. Así que se coloca en un lugar donde no lo veas, no te molesta y espera a que rondes su anzuelo y pruebes un poquito, luego te atrapa y hace leñas de tu vida.

Veamos como es su estrategia:
1-    Te muestra: hace que mires lo que él sabe que es tu debilidad, para esto él te observó primero, te estudió, te probó en otras ocasiones, conoce tus reacciones y tiene algunos secuaces que te vigilan y saben todos tus movimientos. Entonces sabe donde estás, con quién y de qué ánimo; luego pone su trampa.
2-    Te induce: te hace razonar, obviamente con su razonamiento. Te habla al oído, te dice que mereces tener eso, que si Dios no te lo da es porque no se preocupa de ti y que puedes tenerlo por tu propia cuenta; quizá Dios lo dejó en tu camino para que lo uses. Te zalamea, habla con palabras que lo hacen ver como preocupado por tus intereses y necesidades, pero es parte de su trampa.
3-    Te desgarra: una vez que caíste en su trampa hace pedazos tu autoestima, te atormenta con reproches y burlas, ridiculiza tu fe y se burla de Dios. Dice: “lo logré, gané otra vez”.

Esta estrategia la uso con Eva y con todos nosotros y siempre le funcionó, mira estos pasajes:

Génesis 3:6  Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

Josué 7:20  Y Acán respondió a Josué diciendo: Verdaderamente yo he pecado contra Jehová el Dios de Israel,  y así y así he hecho.
21  Pues vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno,  y doscientos siclos de plata,  y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos,  lo cual codicié y tomé;  y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda,  y el dinero debajo de ello.

1Juan 2:16  Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

La estrategia es mostrarte, captar tu atención. Inflar tu ego con pensamientos que te dicen que mereces eso y luego pecas. Otro nombre para Lucifer es justamente: Tentador.

Santiago 1:13  Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;
14  sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
15  Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

Pero tranquilo, la tentación no es pecado, te puede hacer pecar. Déjame explicarte, no quiero crear dudas o conflictos en tu vida. La tentación mueve a tus apetitos, o sea tu concupiscencia y ella entra en acción caes en pecado. Supongamos que una persona se levanta del asiento de adelante tuyo en el tren y deja caer su billetera. Tú necesitas dinero, es tu oportunidad de conseguir algo. Escuchas una voz que te dice: “es provisión del cielo”. Miras, nadie te mira, lo piensas… hasta ahí no hay pecado, pero si comenzaste a codiciar, y lo tomas, sí pecas. Pero si lo tomas y lo devuelves no. El primer encuentro con la tentación es casual, o sea es casi inevitable. Puedes estar viendo televisión y aparecen imágenes un tanto provocativas, no puedes evitarlo, aparecieron, pero de ahí en más depende de tu decisión, si das rienda suelta a tus apetitos o das lugar a la obra del Espíritu Santo, y cambias de canal.

Te doy el mayor ejemplo. El Señor Jesús, fue tentado pero no pecó. La tentación no fue una sola vez, dice el evangelio de Lucas que fue tentado por 40 días y luego de la tentación que todos conocemos por el relato, concluye diciendo que se apartó de Él por un tiempo. O sea que a lo largo de su ministerio y vida fue tentado. Lee por favor Lucas 4:1-13. Hay más en el libro de Hebreos dice:

Hebreos 2:14  Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,
15  y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.
16  Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham.
17  Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.
18  Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Hebreos 4:14  Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.
15  Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
16  Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

1Pedro 2:21  Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;
22  el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca;
23  quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente;
24  quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.


¿Necesitas más versículos?, no creo, estos te muestran que Jesús al igual que tú y yo fue tentado pero venció la tentación, no se sujetó al pecado. Y es quien nos puede librar de la seducción del pecado. Es quien puede salvarte de las asechanzas del enemigo, puede borrar todo tropiezo si miras en la dirección correcta, la cruz.



(Aclaración: Acecho es cuando un animal vigila y trata de atacar a su presa. Y Asechanza es la intensión de engañar a alguien).

jueves, 19 de enero de 2012

Una realidad indiscutible

Es algo que no puedes esconder, en el trayecto de tu camino se nota, es como la tos en algún momento te delata, se hace presente. Conozco gente importante que la posee, son adictos a ella y no pueden separarse. He visto hombres y mujeres de negocios que fracasan por no poder librarse de sus efectos nocivos.

En algunos pareciera que se trata de una doble personalidad. Son de una forma en su trabajo y otra en su casa, en la iglesia un santo y entre sus amigos el más vivo, el bacán, el que todo lo sabe.

Así es la inconstancia, muchos padecen su enfermedad; enfermedad que tiene un único antídoto en las manos del Espíritu Santo, el remedio viene de Dios, nace y crece en aquel que permite al Espíritu dar sus frutos. La inconstancia sólo se cura con el dominio propio.

Dice la Biblia:

Santiago 1:8  El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

Por más de que trates de ocultar tu falta de carácter e inconstancia, se nota; porque se ven en todo tu andar. He escuchado promesas de jóvenes que me dicen que van a cambiar, que no van a volver a caer en sus debilidades, pero no son constantes en sus trabajos ni estudios, tampoco lo son con sus tareas del colegio ni responsabilidades de la casa. No son fieles en lo poco, tampoco en lo mucho. Esa es la característica: si eres inconstante, lo serás en todo. De la misma manera si eres fiel, lo serás en todo.

Muchas veces pensamos que la vida espiritual no tiene relación con lo secular, como si existiera tal concepto de secular. Intenta definir secular, ¿es lo que no corresponde a Dios?, ¿hay algo en tu vida donde Dios no tiene incumbencia?, dime en qué área de mi vida puedo excluir a Dios y veré si puedo vivir con eso; porque la verdad es que no cabe en mi mente un área de mi vida donde Dios no tenga preminencia.

¿Puedo levantarme una mañana y decir: hoy voy a salir a trabajar y como mi trabajo es secular, “Dios, lo siento no puedes ir, este trabajo es mio, yo lo tengo por mis propios méritos y todo lo que gano es mio porque tú no tienes relación con lo secular, y yo doy parte de esto como ofrenda porque te estimo mucho, pero Señor, espero que algún día me des un trabajo cristiano para honrarte en todo”?. Perdóname pero eso me parece una gran tontería.

¿Cómo puedo vivir sin Dios?, pero el hombre de doble ánimo, sí lo hace. Vive de una forma delante de algunos y de otra frente a los demás, lo más gracioso es que se nota, todo mundo se da cuenta de lo variable que es; no puede mantenerse en una actividad por más de tres meses, no puede mantener una relación por más de un año; no puede completar un plan de lectura bíblica ni terminar un libro. Cuando menos se da cuenta pierde el interés, y claro argumenta “que es aburrido”.


Si no aprendes a disciplinarte y acabas lo que comenzaste, sino dejas que el Espíritu tome control de tu vida, de su fruto, que te guie a ser constante; déjame anunciarte que tu vida girará sin norte, sin triunfos. Que un pez haya saltado a tu bote, no quiere decir que tuviste una buena pesca. Que hayas encontrado un sobre con mucho dinero en tu patio no quiere decir que eres un hombre exitoso en los negocios. El éxito y el triunfo en la vida: es el fruto de esfuerzo y la preocupación, de la constancia.

En el promedio, los que triunfan por lo general no son los más inteligentes, sino los cabeza dura, que no se rinden, pues ellos ganan donde otros se dieron por vencidos. Ser constante te dará mucho fruto, forjará el carácter que Dios quiere formar en ti, hará que puedas llegar donde otros no se animan, donde otros nunca lo harán porque se bajaron del tren.

miércoles, 18 de enero de 2012

Yo crezco y ¿te enojas?

¿Tuviste la sensación de que a medida que haces cosas, de que emprendes proyectos o sirves a Dios hay personas que se molestan por ello?, pareciera que no les gusta que crezcas, como si el hecho de que hagas algo bueno fuera malo.

Podemos ver a lo largo de la historia y también en la Biblia que cuando alguien comenzaba a hacer algo nuevo, algunos se oponían. La oposición es parte del crecimiento. Es decir, cuando te mueves o comienzas a crecer, los que nunca hacen nada se molestan porque haces ver su inactividad. El mayor signo de avance es la queja de los que están parados al costado del camino: “¡eh! ¿qué haces? No te muevas, haces ver que no hago nada.” Eso es prácticamente lo que dicen.

La oposición puede venir de varios frentes: del mundo, de la familia, de los amigos, de la iglesia, de mis sentimientos, de mi mente. Cada uno de ellos tendrán sus argumentos creíbles, pero  lo importante no es la oposición sino el llamado de Dios. Nehemías tenía algo grande para construir y todos estaban poniendo mucho empeño. De pronto vino el desánimo, porque el escombro era mucho, después vino la presión de los que estaban alrededor, pero sobre todo el enojo de los que no querían ver la obra de Dios en pie.

Nehemías 4:1 Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos.

Por lo general cuando haces algo y se molestan por tu trabajo, lo primero que hacen es hablar mal de uno o del proyecto en el que estás. Siembran dudas, hacen parecer que será infructífero o que no tienes claro el panorama de lo que quieres hacer, por lo tanto no es buena idea. Quizá esto te desanime o cause frustración. Pero mayor frustración tienen los inactivos porque no pueden igualarte y por eso se ocupan en tirarte tierra. Nadie tira piedras al árbol que no da frutos.


Es parte de nuestra realidad la oposición, pero el punto está en cómo reaccionas a ella. Escuchas lo que dicen, te desanimas y abandonas; o te sirve de aliento porque sabes que es una muestra clara de que estás haciendo algo que mueve los cimientos inertes de muchos que están estancados en el letargo de su vida. Aunque otros ardan de rabia; tú tienes un llamado, una meta, un propósito dado por Dios y es Él quien te lo va a recompensar.