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martes, 11 de diciembre de 2012

¿Me afecta la Navidad?

Siempre me he preguntado si la navidad debería afectar mi vida. Sí, es un tiempo donde todos se sensibilizan, el amor es lo que todos proclaman y últimamente lo comercial es lo que prima. Pero como cristiano ¿debe afectarme la navidad?. Justamente como hijo de Dios debe y mucho.
La navidad no es el mero hecho de poner un árbol con luces de colores y llenarlo con regalos, eso es lo que nos han vendido en el día de hoy. Obviamente que es recordar el nacimiento de Jesús, Dios hecho hombre. Y es ahí donde muchos tropiezan, aceptan a Jesús como salvador, a veces por verlo sangrante en una cruz y piensan: “Pobre Jesús, claro que le entrego mi corazón, si Él entregó su vida por mí, lo menos que puedo hacer es darle mi corazón.” Pero, yo no debo aceptar a Jesús en mi corazón porque Él sufrió sino porque es la única manera de ir al cielo, es Dios en la forma de hombre que vino a salvarme.
El hecho de que Jesús naciera, marca un antes y un después. Es como si de pronto por alguna razón en el patio de tu casa se levantara del suelo una gran roca, no la puedes remover, no la puedes partir, no la puedes quitar. Entonces tienes que aceptar el hecho de que debes vivir con eso por el resto de tu vida. Puedes optar por hacerte el ciego y pensar que no está ahí pero no es verdad, o puedes adecuar tu vida a la presencia de LA ROCA en tu casa. Del mismo modo Jesús llegó a nuestro patio, a este planeta y el que Él naciera debe afectar tu vida; ¿qué piensas hacer con esta verdad?, ¿harás como que nada pasa o vivirás según su presencia?
Siendo cristianos, debemos vivir según esta realidad, no festejar navidad porque es un tiempo de amor y buenos deseos sino por el hecho de que Dios mismo descendió y está en tu corazón ahora. Esto tiene muchas implicaciones, como por ejemplo: reconocer que Él existe, que vino para salvarnos, que se fue a prepararnos un lugar y que pronto volverá, mientras tanto debemos vivir esperando su regreso; debemos honrarle con nuestras vidas.
Pensar que Jesús no vino y que navidad es una campaña de mercado para vender cosas a fin de año, es como negar que no hubo diluvio, que no cayeron realmente los muros de Jericó o que no se dividió el mar Rojo. Negar algunas de estas cosas es desacreditar toda la Biblia, porque sacas uno de estos versículos o lo niegas y haces de Dios un mentiroso y aun tu fe se vuelve nada. Negar el nacimiento Jesús quita de tus posibilidades encontrar salvación porque sólo Él es “el Camino, la Verdad y la Vida”
Hch 4:12 ¡Sólo en Jesús hay salvación! No hay otro nombre en este mundo por el cual los seres humanos podamos ser salvos. (Biblia La Palabra de Dios para todos – 2008)
No importa si crees o no en Jesús, no importa si dices que eres ateo o agnóstico o de cualquier religión o filosofía, no puedes quitar el hecho de que Dios tomó la forma de hombre y murió en una cruz por ti. La Navidad existe no por los regalos ni por el amor que sienten las personas; la navidad es real porque Dios, el único y verdadero Dios, se hizo hombre y habitó entre nosotros para rescatarnos de la esclavitud del pecado y darnos vida eterna, una vida nueva junto a Él en el cielo. Si lo crees o no, no cambia lo que Dios hizo; que lo ignores o no, no resta poder ni amor ni perdón ni paz a Dios. Él te puede dar todo esto, si aceptas a Jesús como tu salvador. ¡Feliz Navidad!  

viernes, 6 de julio de 2012

La clave de la vida


Muchos se preguntan: “¿cuál es la clave de la vida?” suponen que van a encontrar una receta mágica que les hará feliz. Bueno la propuesta publicitaria es que si tienes tal celular inteligente, o más amigos en tu red social, o el televisor con señal satelital, o quizá el automóvil de lujo de este año. En fin miles de que cosas que podrías tener y te haría feliz. Pero creo que ese justamente es el problema: “cosas”.

Si sujetamos nuestra felicidad a cosas siempre estaremos condenados al fracaso. Las cosas se deterioran, pasan de moda, se vuelven obsoletas, se rompen, pierden, nos las roban; son cosas, algo que puedes tener físicamente. Pero si ves bien en tu vida, las cosas que te traen felicidad son las inmateriales, los momentos, las sonrisas, los recuerdos, el amor, los logros. ¿Te acuerdas cuando recibiste un juguete de niño? Podríamos decir: “fui feliz con eso”, pero en realidad fue el juego y la experiencia excitante lo que llenaba de felicidad tu corazón, no el objeto en sí, pues si hoy lo tuvieras en tus manos no te daría la felicidad que deseas. Sencillamente porque la felicidad no está ahí y déjame decirte, nunca lo encontrarás en un objeto.

Por lo que puedo ver en la Biblia hay una clave en vida que puede traer gozo y felicidad en tu vida, no importa lo que piensen los demás, lo que te ofrezcan o lo que tengas, independiente de todo eso, lo que Dios te ofrece es el único modo de tener una vida sana llena de paz y gozo.

Pro 16:6  Con misericordia y verdad se corrige el pecado,
 Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.

El problema del hombre no es el dinero, pues lo puedes conseguir trabajando; tampoco la familia, porque puedes arreglar tus diferencias. El verdadero problema está en su propio corazón, su ambición, egoísmo, lujuria, mentira, engaño y avaricia es lo que le lleva continuamente a pecar, caer y hacia el mal. Dios hace lo que no puede hacer el hombre, da misericordia; Él provee de aquello que el hombre no puede obtener por sus propios medios. Y la clave para ser feliz la encontrarás cuando obtengas la misericordia de Dios. Bueno, esta misericordia fue puesta en una cruz hace más de dos mil años. Jesús llevó nuestro castigo por el pecado para que seamos recibidos en misericordia. Él es la Verdad, Jesús dijo: “Yo soy la Verdad y la Vida, nadie viene al Padre si no es por mí”. También dice la Biblia: “conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libre”. Sólo Jesús, la Verdad y Misericordia de Dios puede traer perdón de nuestros pecados y por lo tanto nos corrige del camino de perdición que llevábamos. Este versículo dice: “con Misericordia y Verdad se corrige el pecado” no hay otra manera de corregir el pecado si no es con Jesucristo en tu vida, sólo recibiéndole como tu Salvador podrás corregir lo malo en tu vida y encontrarás la paz con Dios y recibirás su gozo.

La segunda clave para ser lleno de gozo es temer a Dios, ¿Por qué?, porque temiéndole, honrándole, obedeciéndole, siendo fiel podrás disfrutar de su gozo, verás su propósito cumplido en tu vida y disfrutarás de su comunión.  Al tomar en cuenta a Dios en cada momento de tu vida, en cada decisión, a cada paso, te apartarás del mal; pues no querrás ofenderlo, no irías en contra de su Santidad y te apartarías del pecado. Si es Dios el primero en tu mente, en tu corazón podrás gozar de una vida abundante, Él llenará tu corazón de paz, encontrarás descanso y ánimo, fortaleza y vigor para enfrentar los más grandes problemas porque Dios es más grande que todos ellos. Tu vida se rendirá a Él y no importará nada más en el mundo, inevitablemente serás feliz, porque sólo en Él hallarás felicidad.

Si ves que a tu vida le falta algo, no puedes encontrar el sentido y tu situación actual es muy alejada al gozo del Señor, puede ser que no has hecho algo de lo que acabas de leer. No has encontrado la misericordia de Dios y la Verdad, Jesús, sigue siendo un extraño en tu vida, o no rindes tu vida a Dios para que sea tu Señor, no le das la honra que se merece y el pecado siempre te lleva de tumbo en tumbo.

Esta no es una receta mágica, no es un objeto que puedes adquirir, no son pañitos tibios que tratan de calmar tu corazón, es la verdad de Dios, es lo que Él habla a tu corazón porque te ama y quiere que vengas a Él. Es tu decisión, Él dejó su gloria por buscarte y sólo quiere que le digas que le amas de verdad y que lo quieres en tu vida, no lo dejes pasar.