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jueves, 5 de enero de 2012

Ya me cansé


Hay que reconocerlo, Dios es realmente genial; pero estoy cansado. No entiendo ¿Cómo puede ser que algunos tengan éxito en su vida, que les vaya bien cuando son tan malos? Hasta quisiera ser como ellos. Ellos no tienen problemas, no se preocupan si van a morir algún día porque están llenos de vida y salud. Simplemente tienen todo lo que quieren y se la pasan como si no trabajaran. Y hacen lo que quieren, llenos de orgullo, son prepotentes con los demás y viven la vida sin ningún tipo de necesidad. Se ríen de sus pecados y se llenan la boca de lo que hacen como si no hubiera Dios; aun de Él se burlan.

Esto me frustra, para qué trato de hacer bien las cosas, de no robar, de no defraudar a nadie. Si al final, para qué esforzarse tanto si ellos triunfan en su vida y yo que trato de hacer todo bien no gano nada; es más, me menosprecian. Así que decidí unírmelos, quedar con ellos de acuerdo, pero la verdad por más que lo intenté no pude, me cuesta trabajo pensar de la misma manera que ellos, no puedo entender como pueden ser tan indiferentes a la necesidad de los demás y no tienen respeto de Dios.

No me quedó otra alternativa que ir a Dios y en su presencia pude darme cuenta que Dios un día tomará el control de la situación. Dios castigará a los malos. Me sentí tan mal, sentía que mi pecho iba a explotar. Fui tan torpe, tan menso; realmente era como un animal; nunca me di cuenta que Dios siempre estuvo a mi lado, me acompañaba en medio de las dificultades y me guiaba. Y un día estaré en su presencia por siempre.
Verdaderamente, ¿con quien puedo contar si no es contigo? Y no quiero a nadie más que a ti en mi vida. Toda mi vida se derrite en tu presencia, todo mi ser puede estar cansado pero al poner en ti, oh Dios, mi confianza tengo fuerzas.

Muchos pueden vivir lejos de ti, pueden tener riquezas, pero pobre de ellos. Así que yo, he decidido estar en tu presencia, Tú eres mi esperanza y veos tus milagros en mí cada día.

(Paráfrasis del Salmo 73 por Nélson Cabrera)

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Dime qué apacientas y te diré a quién amas


Es interesante pensar en dos personas que demostraron su amor al Padre y como consecuencia terminaron apacentando animales.

Me refiero al Hijo menor de la historia del hijo pródigo y a Pedro. Sí, en realidad piensa un poco en ambos. No voy a relatar toda la historia porque la debes conocer y si no, puedes leer en tu Biblia. Pero, el hijo menor de la historia, el hijo pródigo, un día pidió todo lo que le correspondía de su herencia al padre y se fue lejos; dice la biblia que malgastó su dinero, su hermano mayor dijo que lo gastó perdidamente con rameras; pero en fin, él vivió desenfrenadamente su locura adolescente amando al mundo. Demostró que amaba más al mundo que al padre y terminó apacentando chanchos.

En cambio Pedro, sí el bocón del grupo, el que dijo que daría la vida por Jesús y después lo negó tres veces, sí ese mismo; se enfrentó a Cristo reconociendo que lo amaba pero que necesitaba crecer en su amor a Dios y terminó apacentando ovejas. El Señor Jesús le dijo: “Pedro ¿me amas? Apacienta mis ovejas”.

Siempre hay trabajo en cualquiera de las decisiones que tomemos, algunos trabajamos para Dios, otros para el mundo. Algunos apacientas ovejas, otros cerdos. Unos glorifican a Dios, otros deshonran su Nombre. El punto es que cada una de nuestras decisiones nos llevará a vivir una vida de servicio a Dios o al mundo. Tu amor a Dios se manifestará en lo que apacientas, ¿cerdos u ovejas?, tarde o temprano se notará lo que apacientas porque tendrás el aroma que corresponde: a verdes pastos del prado o los desagradables olores del fango. 

En definitiva: El que ama a Dios apacienta ovejas. El que ama al mundo a chanchos.

Otro personaje que mostró su amor fue Demas. Pablo dijo:

2Timoteo 4:9  Procura venir pronto a verme,
10  porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica…

Siempre que uno ama más al mundo que a Dios, desampara a otros y a la obra de Dios. Eres muy, pero muy, (entiéndeme bien) muy importante para el resto de cristianos y la obra de Dios, eres parte fundamental en el cuerpo de Cristo. Te necesitamos, queremos que estés con nosotros, amamos ver tu rostro en la iglesia, cantando, orando, aprendiendo y enseñándonos. Eres muy, pero muy importante para mí. Sólo tres versículos de la Biblia hablan de Demas, y es triste ver que no le recordamos como el compañero de servicio, sino como el que abandonó a Pablo; el que amó más al mundo.

Un último aspecto es que, el que ama más al mundo que al Padre siempre tiene un lugar donde ir, no es el mejor, pero sabe donde ir: el hijo pródigo a una provincia lejana. Demas a Tesalónica. Siempre que un creyente se aleja de Dios sabe donde va: “donde está el pecado que más le gusta”.  En cambio el que vive por fe, el que sigue a Dios, el que lo ama; muchas veces no sabe, pero va confiado que si Dios le lleva a cualquier lugar, es lo mejor. ¿Quieres ejemplos? Ahí te van: Felipe, no sabía a donde y lo llevó al desierto a predicar a un etíope, a apacentar una oveja, a Elías a una viuda, a darle de comer, a Juan el bautista, a predicar, a doce discípulos a estar con Jesús, siempre hay algo que hacer en la presencia de Dios, siempre un lugar donde ir, quizás no lo sepas, pero Él sí lo sabe. La pregunta es: ¿a quién amas más? Mira lo que apacientas y lo sabrás.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Amores que matan 3


El otro aspecto es: cómo afecta mi vida. El amor al mundo afecta mi vida en todos los aspectos: en mi familia, en mi físico, en mi trabajo y en mi relación con Dios. Una persona que ama al mundo está comprometida con él, no participa de las cosas del mundo solamente sino que aporta a su desarrollo y crecimiento por la comunión que tiene, y no me refiero a un aporte de impuestos o de ser relevante en la sociedad por mi profesión, sino que da su vida por el estilo de vida del mundo. Por lo tanto compromete a su familia o su tiempo con ella, compromete sus principios y prioridades y por sobre todo compromete su alma. 

Dios llama a estas personas: “adulteras”. Sí, adulteras espirituales. No son fieles a Dios, no se comprometen con Él, sólo participan de las cosas religiosas porque sienten que es una responsabilidad o porque de esa forma están nivelando su falta de amor a Dios y vienen sólo a poner el huevo dominical y nada más. Dan su aporte y esperan que Dios les tome en cuenta en algún momento de necesidad o de problema.

Stg 4:4  ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
Stg 4:5  ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?

moicalis adúltera. Se usa: (a) en el sentido natural (2Pe_2:14 ; Rom_7:3); (b) en el sentido espiritual (Stg_4:4). Así como en Israel el quebrantamiento de su relación con Dios por su idolatría se describía como adulterio o prostitución (p.ej., Eze_16:15 , etc.; Eze_23:43), así los creyentes que cultivan la amistad con el mundo, quebrantando de esta manera su unión espiritual con Cristo, son adúlteros espirituales, habiendo sido espiritualmente unidos a él como esposa a su marido (Rom_7:4). Se utiliza en modo adjetivo para describir al pueblo judío al apartar sus afectos de Dios (Mat_12:39 ; Mat_16:4; Mar_8:38). 

Dios es Celoso, no está dispuesto a compartir su amor con otro, Él dio lo más valioso del universo por nosotros, nos compró, nos dio una nueva naturaleza y nos considera adúlteros cuando amamos a otra cosa que no sea Dios. Jesús dijo: “no se puede amar a Dios y a las riquezas”  no se puede tener dos amores o amas a uno y desprecias al otro. El amor al mundo es menospreciar a Dios y ponerse del lado del enemigo suyo. El mundo, su pensamiento, su forma de vivir y de interpretar la vida está gobernada por Satanás.

1Jn 5:19  Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

El amor al mundo me coloca en la posición de que ahora estoy de acuerdo con aquel que siempre me alejó de Dios y que quiere destruir mi vida. Jn.10: 10.

Por último, como puedo salir de este amor enfermizo y dañino. La única forma es dejando atrás al mundo. No puede haber el rompimiento si no hay separación, debe haber un dejar todo y comenzar de nuevo con Dios. Reconocer que hay cosas en mi vida que muestran mi atracción y amor por el mundo, por su estilo de vida, por su influencia. Pedir a Dios perdón y tomar decisiones firmes y radicales en cuanto a mi forma de vivir. 

Efe 4:17  Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
18  teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;
19  los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
20  Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo,
21  si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.
22  En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
23  y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
24  y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Esto implica dejar cosas, música, tendencias en la ropa, accesorios, amigos, noviazgo; todo aquello que me ate al mundo, que me ligue de alguna forma a alguna práctica que no me deje demostrar que amo a Dios. Si mi grupo inmediato no puede aceptar que soy un creyente y que estoy dispuesto a seguirle de verdad, a ser comprometido con Él y ser un cerdo y no gallina; entonces ese grupo no es digno de un hombre que ama a Dios. 

Despojarse da la idea de sacarse algo de encima, tirarlo lejos para que no estorbe. Que nada impida tu acercamiento a Dios. Que nada interrumpa tu tiempo de comunión, de lectura, de oración. Si tienes que dar tu vida por esto, dalo; porque eso resultará en un crecer cada vez más en la relación con Dios. 

Él te ama, está loco por ti, quiere pasar cada segundo contigo, que lo involucres en cada vivencia, en cada decisión, en cada paso que das. En cada comida, salida con amigos, en cada momento solo. Dios quiere estar ahí a tu lado, porque te ama. Quiere que tú sientas los mismo por Él. Recuerda Él ya se comprometió, dio su vida, se hizo parte, no sólo dio un aporte.

Fin

Amores que matan 1


El amor es uno de los temas más difíciles de definir o poner reglas en la vida del hombre. Todo parece ser subjetivo. Al final tú no puedes decir que yo no amo a alguien porque no demuestro mi amor de la misma manera que tú. O no puedes decir que amo a alguien o algo porque interpretas eso en mis actitudes. Pero ciertamente hay formas en las que podemos identificar el amor, hay ciertas pistas que damos y demostramos nuestro amor hacia las cosas o las personas.
Dicen que el amor es como una chispa, no importa el tamaño, siempre se ve.
El amor a se demuestra de varias formas:
  • Devoción
  •  Deseo de compartir
  • Anhelo de estar juntos
  • Ansiedad por tener intimidad con el ser u objeto amado
  • Negación de los defectos del ser u objeto amado
  • Concepto sobredimencionado de su virtudes
  • Deseo de dar todo por el bienestar de él
  • Locura momentánea por estar con él
Estas son características del comportamiento de un enamorado o alguien que ama a algo o alguien. Amar no es simplemente dar un poco de cariño o pasar un tiempo lindo con alguien, eso no alcanza en el amor se necesita compromiso.

En un desayuno continental una gallina participa y un cerdo se compromete. La gallina participa dando un huevo, hace su parte, da algo de sí; en cambio el cerdo se compromete, pone su vida, da todo para que un desayuno se pueda disfrutar.

De la misma manera en el amor uno debe dar las cosas al 100 % no se puede decir que uno ama a medias, no se puede ser fiel si uno da migajas, en el amor das todo, te comprometes o no amas de verdad.
Bien, ahora no vamos a hablar del amor a una pareja, ni tampoco del amor a Dios, ni a la obra de Dios, tampoco del amor a los hijos o a la esposa. Sino del amor al mundo. Sí, del amor al mundo. Habiendo visto lo anterior, vamos a examinar como es nuestro comportamiento con el mundo y lo que está en él y vamos a ver si realmente lo amamos. Cuánto afecta mi vida de comunión y cómo puedo dejar ese amor.


¿Has escuchado la frase: “enfermo de amor”? bueno es una verdad, la persona que ama está enferma de amor, muchas veces no actúa, ni piensa de una forma normal, el amor toma control de su vida y su cuerpo sufre ciertos comportamientos extraños, palpitaciones, sudoración, ansiedad, falta de apetito, risa nerviosa, sensación de dolor en el alma. No importa si la persona amada nos corresponde o no, no importa si recibimos del mismo tipo de  amor, una persona enamorada sufre estos efectos porque sus sentimientos están gobernando su vida. Controlan su forma de pensar y de sentir, y como consecuencia su forma de actuar.
Del mismo modo el amor al mundo va afectar mi conducta, mi pensamiento y mi deseo. Me va a llevar por un camino que no parece malo, porque estoy con el objeto amado, pero a la larga sufriré las consecuencias de este amor.

continuará....