viernes, 20 de noviembre de 2015

El trigo, tú

“Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

Este fragmento es del libro "El Principito", es la conversación entre el zorro y el Principito. Uno de los capítulos más emotivo y significativo. Donde se revela el secreto de que “lo esencial es invisible a los ojos”.

¿Qué cosas te transportan a lugares, momentos y personas?, ¿un parque, unas hojas secas en la vereda, un perfume, algún color o hasta un número en particular?, puede ser que ciertas letras te hagan recordar que no son sólo letras o cosas sino que encierran la  magia del amor y el recuerdo grato de una persona que aunque hoy está lejos la tienes presente.

El trigo puede ser inútil, pero cuando te recuerda a alguien es lo más hermoso que puedes tener. Es hermoso poder guardar estos íconos en tu mente, son parte de tu vida; hacen que soñar sea posible. 

No pierdas la capacidad de soñar e ilusionarte, esto se consigue gracias a las relaciones, gracias a ser “domesticados” por alguien.


¿Quién guarda tu corazón?, o mejor dicho ¿a quién guardas en él?, la vida es muy corta para no recoger pequeños granos de trigos en el camino. Ama, sueña, sonríe al pensar en esto; no dejes de sentir. Estos sentimientos te recuerdan que eres un ser humano, un reflejo de Dios.

martes, 17 de noviembre de 2015

Respeto y justicia

Suele ser muy difícil encontrar el equilibrio entre el respeto y la justicia, porque cuando reclaman justicia, algunos, pierden el respeto. Las protestas populares contra el gobierno de turno o los que están en autoridad traen por lo general agresión y violencia.

La pregunta es: ¿podemos pedir justicia sin faltar el respeto?

Creo que para actuar con respeto y justicia tenemos que comprender bien nuestra situación, posición y rol; quiénes somos y qué estamos haciendo. Entender nuestra función y ejecutarla correctamente. Cuando actuamos en el campo y posición que nos corresponde si pasar la línea podemos actuar con justicia y respeto.

En la Biblia hay varios ejemplos: José ante Potifar y Faraón. Daniel ante el rey Darío. Los amigos de Daniel ante el rey Nabucodonosor.

Dan 3:10  Tú, oh rey, has dado una ley que todo hombre, al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, se postre y adore la estatua de oro;
11  y el que no se postre y adore, sea echado dentro de un horno de fuego ardiendo.
12  Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado.
13  Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey.
14  Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado?
15  Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?
16  Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto.
17  He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará.
18  Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.

Estos jóvenes no faltaron el respeto al rey, no le dijeron: “tú estás loco, nos sabes lo que nos pides”. No criticaron su edicto, no blasfemaron contra la fe del rey. Se sometieron a la ley y justicia del rey, aceptaron su castigo; pero no iban a romper sus principios, sólo que ellos iban a vivir para Dios. Ellos se sometieron a la autoridad aunque no estuvieron de acuerdo con la ley, ellos cumplieron con la pena de la ley, no se escaparon ni sobornaron a nadie para ser librados. Pero no iban a dejar a su Dios, aun cuando sus vidas dependan de esto; por eso dijeron: “no es necesario hablar de esto”.


La justicia y respeto se ve en la forma que nos dirigimos a nuestros compañeros y superiores, lo que decimos de ellos delante y detrás de ellos. La justicia es actuar conforme a los principios de Dios y el respeto, actuar como Dios con nosotros.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Nuestros propios demonios

“Un hombre famoso dijo una vez: nosotros creamos a nuestros propios demonios. ¿Quién lo dijo?, ¿eso qué significa?. No importa, yo lo dije porque él lo dijo… y bueno, él era famoso, así que ahora ya lo dijeron dos personas célebres…”.

Así comienza su relato Tony Stark en la película Iron Man 3. La frase aparentemente es de Mark Twain, el escritor de Tom Sawyer. Quien también escribió otras frases interesantes; pero ésta, en particular, refleja una gran verdad a cerca de nuestras decisiones.

A cada paso en la vida, con cada intervención en este drama de vivir, con cada interacción con los que nos rodean, tenemos el potencial de construir o destruir. Somos capaces de crear nuestros propios demonios, aquellos que nos van a atormentar el resto de nuestras vidas, porque tendremos que vivir con esas decisiones pesando en nuestros hombros.

Abraham vivió eso, descendió a Egipto, mintió y al salir de allí llevo consigo a una sierva, con quien luego tendría un hijo, Ismael, que hasta hoy es un dolor de cabeza para el pueblo de Dios. Todo Israel mismo tuvo que aprender esta lección, cuando no echaron de sus tierras a los moradores de Canaán y ellos vinieron a ser un tropiezo constante. ¿Cómo comenzó?, se sintieron fuertes y luego vino esto:

Josué 23:13  sabed que Jehová vuestro Dios no arrojará más a estas naciones delante de vosotros,  sino que os serán por lazo,  por tropiezo,  por azote para vuestros costados y por espinas para vuestros ojos,  hasta que perezcáis de esta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado.

Lastimosamente nuestras decisiones nos llevan a sufrir muchas veces las consecuencias de ellas y los efectos colaterales los recibimos a largo plazo. A veces no nos damos cuenta de cuán profundo es el hoyo que cavamos, porque parece que nunca acabamos de caer.

Tony Stark concluye su relato diciendo: “Empiezas con algo puro, algo emocionante; luego… vienen los errores, los compromisos. Creamos nuestros propios demonios”.


Pero, ¿este debe ser el epílogo de un hijo de Dios?, definitivamente no. Podemos trazar una historia diferente, tomar decisiones que nos conduzcan a bendiciones enormes y un futuro esplendido. Dios está con nosotros, su Espíritu Santo en nosotros, nos puede guiar y llevar hacia el mejor lugar. Él puede ayudarte a tomar las mejores decisiones y vivirás en paz. 

sábado, 14 de noviembre de 2015

Amor Comprometido

Las relaciones no se basan simplemente en el emocionalismo o la fantasía de los sentimientos, que aclaro, no están mal; pues debes sentir amor y apasionarte. Pero lo que mantiene y sostiene al amor es el compromiso, la decisión de permanecer y dar todo por la otra persona, obra o causa.

Hay personas que son auditivas y necesitan escuchar la frase “te amo” constantemente y así se sienten amadas. Otras son visuales y necesitan ver acciones que demuestren amor, para ellos no les sirven las palabras. Y otras son mixtas, necesitan ambas cosas; pero cualquiera sea el caso, siempre se necesita compromiso para hacer que el amor permanezca.

En un desayuno continental, que incluye huevos revueltos y tocino; una gallina participa y un cerdo se compromete. La gallina participa dando un huevo, hace su parte, da algo de sí; en cambio el cerdo se compromete, pone su vida, tiene que dar el tocino, da todo para que un desayuno se pueda disfrutar.

Si amas a alguien debes comprometerte y dar todo de ti. Si amas la obra de Cristo y su causa también, debes comprometerte con lo que dices que eres. Por eso dice la Biblia:

Romanos 10:9  que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

El punto aquí, es que tu boca esté de acuerdo con tu corazón y tus pensamientos, no puedes decir: “yo amo” pero tus acciones muestran lo contrario y no puedes actuar sólo por impulso sin tener un amor real en tu corazón.


Ya sea que ames a alguien, la obra de Dios o a Cristo mismo, comprométete y demuéstralo con palabras y acciones. 

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Podría ser mejor

El descontento es más común de lo que te puedes imaginar. Cada día en diferentes ámbitos nos encontramos haciendo reparos o quejándonos de la situación, no nos gusta nuestro corte de cabello o estos gramos de más. Usamos la típica frase: “estaba bien, pero pudo estar mejor”.


Realmente es difícil luchar con el descontento porque es parte inherente del hombre. El descontento puede servir para algo, para no conformarnos con lo actual y buscar nuevas fronteras o innovar en nuevos emprendimientos. El descontento te impulsa a salir del molde. Pero también es un problema, las personas que no encuentran nada bueno en lo que tienen o en los que están a su alrededor reflejan no sólo una desaprobación de eso, sino que demuestran que se sienten insatisfechos consigo mismo y con Dios. ¿Por qué Dios?, porque es Él quien da todas las cosas y tiene un propósito en cada una de ellas. Si no acepto lo que Dios me da, en cierto modo rechazo su plan para mí, rechazo a Dios y Él sabe que es lo mejor para mí.

1Timoteo 6:6  Es cierto que con la verdadera religión se obtienen grandes ganancias, pero sólo si uno está satisfecho con lo que tiene.

Dios puede traer muchas bendiciones a tu vida, en muchos aspectos de ella; pero si no aprendes a contentarte con lo que tienes, de nada servirá, te volverás un ingrato y menospreciarás las bendiciones de Dios.

A lo práctico:
1-      Mira lo que tienes y evalúa cómo sería tu vida sin eso.
2-      Toma tiempo para agradecer a Dios por lo que tienes, no importa cómo te sientas hoy con eso. El gesto de agradecimiento te hará amar lo que Dios te dio.
3-      Piensa en razones de por qué Dios  no te da ciertas cosas. Quizás te está librando de algo.
4-      Usa lo que tienes, a pesar de que es lo mejor en el mercado y tecnología, aprovecha las ventajas de lo que sí es. Úsalo.
Quita de tu vocabulario la queja, sólo te traerá tristeza.