domingo, 17 de junio de 2012

Restaurar al caído


Dicen que la iglesia es el único ejército que deja a sus soldados caídos.
Lamentablemente muchos de nosotros tenemos una actitud dura y de juicio hacia los que cometen algún tipo de pecado, olvidándonos muchas veces de quiénes somos y cómo somos; tan propensos a pecar como el resto de los seres humanos, como dice el refrán: “la vaca se olvidó que un día fue ternera”.
La restauración es parte del convivir del cristiano, porque todos, de alguna forma u otra nos encontraremos con personas que vienen sufriendo con heridas, cargas, pecados y soledades que necesitarán un poco de alivio. La restauración es ayudar, soportar y sobre llevar las cargas los unos de los otros.
Gál 6:2  Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.  
¿Qué es restaurar?
Es levantar la rama caída de un árbol para que se recupere y lleve fruto nuevamente. Para esto se colocan postes que sostengan a la rama debilitada y pueda seguir llevando fruto.  
katartizo, remendar, equipar completamente. Se traduce «restauradle» en Gal_6:1, metafóricamente, de la restauración, por parte de los que son espirituales, de uno que ha sido sorprendido en una falta, siendo que el tal es como un miembro dislocado del cuerpo espiritual. El tiempo está en presente continuo, lo que sugiere la necesidad de paciencia y perseverancia en el proceso.

La idea de restaurar es volver a dar utilidad, como una vasija a la que se le rompió alguna parte. En la antigüedad los vasos que se habían roto o quebrado en alguna parte como las asas o el borde de la boca, se los llamaban “vasos quebrantados” estos eran limpios y llenos de granos para llevar ofrendas al templo, esas ofrendas de granos. Entonces los sacerdotes tomaban estos vasos y los llevaban al alfarero para que los restauren y la restauración tenía 4 etapas que son muy importantes:
1-      Debían ser vaciados, todo lo que tenían dentro debían ser derramado para poder ser trabajado. No podía quedar nada del pasado. No es posible ser lleno del Espíritu Santo sino se quitaba todo lo de adentro.
2-      Debía ser lijado, un proceso doloroso pero necesario para poder restaurarse, toda impureza debe ser removida tanto de afuera como de adentro, es un proceso de humillación, pero el vaso debe quedar liso.
3-      Debían ser restaurado: el alfarero hacia barro y restauraba la boca o el asa, pero le hacia uno nuevo. Así que el alfarero no sólo usaba agua y tierra, sino que buscaba en el campo unas sanguijuelas que chupaban sangre de los animales y los tomaba, los mataba y mezclaba la sangre con el barro para pegar y sellar la nueva asa o boca, porque la sangre coagulaba y pegaba, sino no era duradera la restauración. No es posible ser restaurado sin la sangre de Cristo.
Heb 9:13  Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne,
14  ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
4-      Debía ser llevado al horno: el fuego de la prueba sellaba la obra del alfarero, el horno mostraba si realmente si el cambio hecho por Dios va a quedar pegado.
Isa 43:1 Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo (Yatsar= alfarero), oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
2  Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

El deber de la iglesia es restaurar al caído, debe llevar al hermano a los pies de Cristo para que sea restaurado por Él. La disciplina viene del Señor, Él sabe como disciplinar a sus hijos pero la iglesia debe buscar la forma de levantar y volver a dar la utilidad, debe llevarlos al alfarero para que sea sanado.
Pero cuando el vaso no quiere ser restaurado, cuando el vaso después de haber sido trabajado, cuando Dios pone otra boca y otra asa, pero al calor de la prueba se volvía a quebrar en el mismo lugar donde fue restaurado, estos vasos eran llamados “vasos de ira”. Entonces el alfarero lo tomaba y lo lanzaba en un campo cerca de la ciudad y estos vasos se hacían pedazos y sólo servían para que los leprosos usen estos trozos para rascarse.
Mat 27:7  Y después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros.
8  Por lo cual aquel campo se llama hasta el día de hoy: Campo de sangre.
9  Así se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según precio puesto por los hijos de Israel;
10  y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.

Judas fue ese vaso de ira, que no se dejó afectar por el Señor. No quiso ser restaurado y terminó como esos vasos de ira, rotos en el campo del alfarero.
Jer 18:2  Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.
3  Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda.
4  Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.
5  Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
6  ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.

Jer 19:10  Entonces quebrarás la vasija ante los ojos de los varones que van contigo,
11  y les dirás: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Así quebrantaré a este pueblo y a esta ciudad, como quien quiebra una vasija de barro, que no se puede restaurar más; y en Tofet se enterrarán, porque no habrá otro lugar para enterrar.

Para ser restaurados debemos estar dispuestos a pasar por el proceso que el Señor quiere hacer en nosotros. No nos enojemos, no murmuremos ni lamentemos de lo que nos dicen, sino que sometiéndonos al Señor podremos pasar la prueba, los fuegos del Señor no queman. Dios traerá restauración, utilizará a la iglesia para hacerlo, la iglesia debe ser ese instrumento que cumpla con el plan de Dios. Dios no quiere que lleguemos a ser vasos de ira, sino vasos restaurados. 

·         La restauración debe ser por personas adecuadas, maduras, espirituales, con paciencia y mansedumbre, con amor.
·         La restauración debe ser a aquellos que se han apartado del Señor, que se lastimaron, que no pueden más.
·         La restauración es para volver ha ser  útiles en las manos del Señor.
·         La restauración debe ser constante, hasta que esté sano.

(Ilustración tomada de "La Casa del Alfarero" por David Greco)

viernes, 15 de junio de 2012

Un simple empujoncito


He visto esas luchas de Sumo, sí la de los calzoncillos feos y personas a las que les gusta mucho el arroz con pescado. Para los japoneses es toda una tradición y un ritual. La idea es sacar al contrincante de un círculo de lucha. Bueno, el deporte olímpico tiene sus reglas y la verdad no las conozco pero como simple espectador puedo ver cosas que me llaman la atención, y en cierto modo, me hace pensar en mi vida espiritual.

A pesar de la gran cantidad de rituales sintoístas previos y posteriores a los combates, las reglas en sí son pocas y no son complejas:
  1. El primer luchador en tocar el suelo con alguna parte de su cuerpo a excepción de sus pies queda eliminado.
  2. El primer luchador en hacer contacto con el exterior del círculo de lucha (ya sea con sus pies o cualquier otra parte de su cuerpo) queda eliminado.
  3. Un luchador que utiliza una técnica ilegal o kinjite, como golpes, estrangulaciones, o luxaciones articulares, y otras; queda eliminado.
  4. Si un luchador pierde el mawashi (única vestimenta utilizada durante un combate de sumo), queda eliminado.
Los encuentros de sumo suelen durar pocos segundos ya que uno de los luchadores suele ser empujado inmediatamente fuera del círculo. Los rings de sumo son conocidos como dohyō. El dohyō está hecho de arcilla con arena esparcida sobre su superficie. Mide entre 34 y 60 cm. de altura. El círculo es de aproximadamente 4,55 mt. de diámetro y está delimitado por una gran soga de arroz llamada tawara, que es enterrada en la arcilla. En el centro se encuentran dibujadas dos líneas, las shikiri-sen, donde los rikishi (luchadores) deben posicionarse antes de comenzar el enfrentamiento.

A veces los luchadores son muy buenos, están muy bien preparados y capacitados; pienso que si le buscas pleito en un callejón te van a dar una paliza seguro; pero pierden la contienda por un simple empujoncito. No le rompen la mandíbula, ni el brazo, mucho menos como en Karate-kid, le rompen la pierna. Solamente le dan un empujón y pierden. He visto que esto ocurre porque están al borde de este círculo, sí el contrincante le gana por fuerza y peso, pero no importa el tamaño del luchador, sino que pierde aquel que sale del círculo. Aquí no existen las mejores jugadas como en el futbol, sino quien sale del Dohyo, y ese es el punto que me gustaría considerar hoy.

La mayoría de los cristianos que a veces salimos del juego, que pecamos, que perdemos la oportunidad de hacer algo grande para Dios, es porque estamos al borde le Dohyo y no en el centro. Muchos cristianos creen que son fuertes y maduros, que jugar con el pecado no les hará daño, porque ellos pueden con eso y se quedan en el borde, pisando la tawara, sí justo en el límite. Miro pero no toco; toco, pero sólo rosando no lo agarro. Y así se pasan la vida pensando que no les va a ocurrir nada, de pronto un simple empujoncito y están fuera de juego.
 
La única manera de estar seguro, de no caer en el pecado es mantenernos en el centro, en medio de la voluntad de Dios, ese es el lugar seguro, donde debemos mantener nuestra posición de defensa, estando firmes contra los ataque del enemigo. A Satanás le costará mucho sacarnos del juego si estamos en medio de la voluntad de Dios, viviendo en santidad, en los lugares seguros.

Debes decidir estar en ese lugar, no en los bordes, sé que cuesta, sé que es difícil, que a veces es atractivo ver lo que hay en el mundo, pero siempre te llevará a caer. En cambio, si estás en los caminos del Señor, en el centro de su voluntad, sentirás su gozo y verás su misericordia cada día, te dejo estos versículos para que los consideres y decidas hoy alejarte del borde y caminar hacia la voluntad de Dios.

Sal 119:30  Escogí el camino de la verdad;
 He puesto tus juicios delante de mí.
31  Me he apegado a tus testimonios;
 Oh Jehová, no me avergüences.
32  Por el camino de tus mandamientos correré,
 Cuando ensanches mi corazón.

miércoles, 13 de junio de 2012

Lo que callan las mujeres


En los campos juntos a los caminos no es raro ver a vacas comiendo pasto. Lo interesante es que algunas vacas tienen una especie de horqueta de madera en su cuello, una horqueta es una "Y" que forma en un árbol, y los campesinos se los colocan para que no metan la cabeza entre el alambrado. Pero de igual modo las vacas tratan de comer el pasto que está junto al camino, ese pasto está lleno de barro salpicado por los automóviles que pasan, lleno de polvo y suciedad, mientras que tras ellas hay cientos de metros de pastos limpios. Es curioso ver que las vacas prefieran buscar estos pastos y no se dan cuenta de lo que realmente tienen. Se cumple el refrán que dice: “el pasto siempre es más verde en el campo del vecino”.

Pareciera que es más fácil hablar de lo malo que de lo bueno, hoy en día escuchamos mucho acerca de mujeres que pasan por problemas, del maltrato y de lo solas que se encuentran; su vulnerabilidad, su desamor e incomprensión por el sexo opuesto y la sociedad  machista en la que vivimos. Todo un sinfín de problemas y de complejos tan reales como el sol que les acompaña en el día de la desesperación. Las estadísticas arrojan detalles increíbles sobre la realidad del maltrato a la mujer y los gobiernos implementan planes de contingencias y ayuda social a ellas.

Sin lugar a dudas esto también se ve reflejado en la iglesia, pero más que nada en el corazón de muchas mujeres. Hoy en día oímos de conferencias, talleres, retiros, encuentros y cuanto programa surja para sanar el corazón de una mujer herida. Todo se enfoca en el sufrimiento, en la necesidad de sanidad interior y de lo mal que se sienten; y estoy de acuerdo que es necesario sanar todas estas heridas y trabajar en estas áreas. Pero al mismo tiempo veo que no están hablando de cosas que son mejores y más importantes, no hablan de sus virtudes, valores y potenciales. Callan aquellas cosas maravillosas que Dios les dio y capacitó para llevarle gloria a Él, ven solamente los problemas y los maltratos y no la obra de Dios. Quizá estoy juzgando muy duro y puedo pecar de incomprensible. Pero es la realidad que vemos en nuestro medio cristiano hoy en día.

Lo que callan las mujeres tiene más valor que aquellas cosas por la que son afectadas. Dios no trata de poner a la mujer en una posición inferior al hombre, sino que la exalta y le da el lugar privilegiado que Él diseñó para ellas. Cuando la Biblia habla de que son como vaso más frágil no está hablando de la debilidad sino de la importancia y el valor que tiene, nadie tiene un vaso valioso en el cajón junto al tacho de basura de la cocina, sino que lo pone en un exhibidor y se complace en saber que lo tiene. De la misma manera Dios exhorta a los hombres que le den ese lugar. Dios diseñó al hombre con una fisonomía adecuada para el trabajo y soportar ciertas presiones, de la misma manera a la mujer de una forma distinta para que ella ejerza un tipo de rol diferente al del hombre y ser la ayuda idónea.

En el mundo tan trastornado de hoy, se habla de igualdad de géneros y es cierto que todos tenemos el mismo derecho, pero en lo que  a Dios respecta, Él dio roles diferentes para que ambos se complementen y encuentren gozo y plenitud en todo. Hoy por hoy vemos personas frustradas porque no encuentran satisfacción en lo que hacen y puede ser el resultado de no haber tomado lo que Dios les dio para que hagan. Están tan ciegas pretendiendo tener lo que otros tienen pero no gozan lo que Dios les da. Oímos a personas quejarse y criticar a otros tratando de ganar una posición en el mundo de hoy, pero en el fondo se sienten vacíos y quizá se deba a que no están haciendo lo que Dios quiere que hagan.

Pero las mujeres callan aun, callan aquellas cosas que son más importantes, deberían mostrar al mundo de qué están hechas, todo aquello que Dios les dio; su valor, simpatía, inteligencia, destreza, en fin; miles de cosas que poseen. Que tapen la boca a miles de tristes personas que sólo las ven como indefensas e inútiles seres que están destinadas a servir y criar hijos. Y digo tristes, porque yo soy feliz al saber todo lo que es capaz de hacer mi esposa, por reconocer lo que hizo mi madre por mí y cuánto debo agradecerles.

Las mujeres no sólo deberían ser el motivo de las canciones en la radio, sino el vaso que Dios quiere que cuidemos todo el tiempo.


Quiero hacer dos llamados, el primero a los hombres: “valoremos y hagamos notar el aprecio y amor que tenemos por las mujeres que están a nuestro alrededor; esposa, madre, hermana e hijas”.

El segundo a mujeres: “no callen lo que son en realidad, miren todo lo que Dios les dio, cómo las hizo, y muestren al mundo que son mucho más de lo que los demás piensan”.

No callen aquellas cosas que tienen más valor. Dios te hizo con un propósito y no es que tengas una vida llena de sufrimiento y angustia, esas son mentiras de Satanás, porque sabe que de esa manera no mostrarás la gloria de Dios en ti.

lunes, 7 de mayo de 2012

Uno de los paisajes más increíbles


Estoy a pocos minutos de haber despegado de Quito, Ecuador. Había llovido en la tarde y aun había nubarrones sobre la ciudad. Al despegar, en cuestión de segundo estábamos sobre estas nubes, y pude ver uno de los paisajes más hermosos que he visto. Entre las nubes blanquecinas por la luz de la luna sobre ellas, se podía ver las luces de la ciudad; miles de pequeños foquitos multicolores. Pude distinguir la avenida donde vivo, pensé en mi esposa e hijos, en lo mucho que los amo y pareciera que las nubes obscuras no tenían que ver conmigo aquí arriba. Seguimos volando y solo veo nubes blancas por la luz de la luna y una estrella que parece seguirnos.

Cuando considero mi vida espiritual es igual, muchas veces todo parece ir en contra hasta que despegas, todo parece que te tira en contra hasta que estás sobre las nubes negras. Desde allí puedes ver todo más claro, y es hasta increíble el paisaje que ves. Los problemas a veces hacen que nuestra visión sea muy corta, solo vemos lo que tenemos delante y no desde la perspectiva de Dios, desde donde él está todo se ve mejor, se ve completo el panorama, hasta los puntos obscuros se ven como parte del todo de lo que está haciendo, porque esa es la realidad, los puntos negros en nuestra vida, los momentos obscuros son oportunidades de aprender cosas, de crecer, de conocer a Dios. Y por más que hayamos pasado por momentos difíciles podemos ver la mano de Dios y nos da gran confianza porque sabemos que Él está a nuestro lado.

A ratos vemos su luz iluminando eso que nos atemorizaba y vemos lo que pasa más abajo, lo que Él hace y decimos: “¡Wow! ¡Qué hermoso!”.

Este viaje es muy especial para mí. Hace unas semanas atrás supe que mi hermano tenía un problema en el riñón y debían extirparle uno de ellos, por un tumor. Pero al hacer la cirugía vieron que tenía metástasis, cáncer tomando otros órganos. Le dieron 6 meses de vida; al siguiente día de la cirugía tuvo más complicaciones y pocos días más otra vez tuvieron que ayudarlos por problemas intestinales. Todo parecía negativo y con un fin determinado y triste. Por medio de redes sociales y amigos, hicimos cadenas de oraciones y muchos, en varios países, estaban orando por él. Yo compré un pasaje aéreo para ir a verlo, me estaba endeudando para poder cubrir los gastos y solo veía las nubes grises y cada vez más obscuras y densas sobre mí. Un día un amigo, me dijo: “te quiero ayudar”, y me ofrendó el dinero suficiente para cubrir todos los gastos de transporte del viaje; después otros hermanos me ofrendaron para otros gastos e inclusive para llevar algo a mi hermano para cubrir gastos médicos. Dios estaba obrando, Dios se estaba ocupando de cada detalle. Yo sólo debía confiar.

Un viernes en la noche, una sobrina me dijo: “los médicos hicieron una tomografía y análisis y no encontraron rastros de cáncer en el tio”… ¡Wow! No lo podíamos creer, llamé a varios amigos para confirmar el dato y a mis otros hermanos en Argentina, que me pudieran dar un diagnóstico oficial y verdaderamente esa era la respuesta médica: “no encontramos rastros de cáncer”.
Le hicieron una biopsia para corroborar estos resultados y días más tarde le dieron de alta, la biopsia dio un resultado favorable y hoy Feliciano está en su casa con su esposa e hija. Todo se ve hermoso desde aquí, hoy estoy volando con alegría de ir a ver a mi hermano, sanado por la mano de Dios. Las nubes negras ahora se ven hermosas por la luz que Dios le da. Quizás tú sabes a qué me refiero, porque fuiste parte de estas oraciones y cadenas de oración. Pude conocer más a Dios, pude ver su fidelidad en todo, su amor hacia mí proveyendo todo lo que necesitaba, hasta en los más mínimos detalles; te podría contar de cosas hermosas que me pasaron, como un par de zapatos deportivos que necesitaba y un día antes de viajar un amigo me regaló unos zapatos hermosos, sí otra vez ¡Wow!, pero así es Dios. Algo que nadie supo, excepto mi esposa Esther, es que en todas estás semanas, Dios se tomaba la molestia de pasar por mi cuarto y despertarme a las 5:30 cada día. Lo primero que hice cuando me desperté el primer día fue orar, porque sabía que Dios quería que haga eso. No era la ansiedad ni la preocupación, sabía perfectamente que el Señor quería que orará, no sólo por la salud de mi hermano, sino por la vida de mis sobrinos y familiares. Dilo, otra vez: “¡Wow!” y no estamos ladrando, no estamos exagerando; estoy exaltando la grandeza de Dios, porque si Él abrió un mar por su pueblo, ¡cuánto más hará por sus hijos!. Dios es Fiel, no lo dudes, no te niegues a creer y orar, a pedirle que obre en tu favor, porque estas nubes negras sobre ti, son parte de lo que Él usará para que puedas apreciar mejor su gloria. Un diamante no tiene esplendor si no se lo contrasta con un paño negro. ¿Cómo conocerás el poder de Dios sino te ves en aprietos?.

Si tienes fe, ponlo en ejercicio, ejercítate en orar no dudando nada, sin hacer nada, para que Dios se haga cargo de todo. La fe que mueve montañas va acompañada de ampollas en las rodillas, de manos sudorosas por clamar y clamar al Dios Todopoderoso. Hoy toma más que nunca fuerza este versículo:

Isaías 48:17  Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir.

¿Qué camino debo seguir?, bueno no sé el tuyo, pero Dios me enseñó el mio, debo hacer lo que Él quiere que yo haga, debo glorificar su nombre. Quizás tú debas confiar más, aprender a orar y depender, y no orar y preocuparte. En fin no sé cual camino debes seguir. Hoy estoy viajando viendo lo hermoso de este paisaje que Dios me permite ver y no me refiero al cielo cubierto de nubes debajo de mí, sino al que Dios estuvo pintando todos estos días, del cuál quizás tú seas parte, porque me acompañaste en las oraciones. Y te lo agradezco.

lunes, 30 de abril de 2012

Bendito descanso


El descanso no es un privilegio sino una necesidad y una obligación. Aunque haya miles de motivos para no parar en el trabajo hay un mandamiento que me dice que debo descansar. Muchos podrían pensar que como es uno de los diez mandamientos no se aplica al creyente porque estamos en la gracia y no la ley, pero el cumplimiento de la ley no es para salvación, pero eso no invalida la ley ni le quita el valor por el cual fue dada. Justamente, Dios conociendo la mente y el corazón del hombre, estableció leyes para que hagan lo bueno, como el descanso, el respeto, las ofrendas, el cuidado de los demás. Porque si no les era impuesto no lo harían.
En cuanto al descanso no solo existen leyes sino también principios y ejemplos. Dios es el más claro ejemplo. Trabajó por 6 días y al séptimo descansó. Pero antes de ver la importancia del descanso debemos entender por qué y para qué y a quién le fue dado.

Ecl 5:12  Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia.

a-       El descanso es el cese del trabajo para recobrar fuerzas.
b-       El descanso es posterior al trabajo.
c-       El descanso es necesario por cuestión de salud.
d-       El descanso es una cuestión de disciplina.
e-       El descanso es para mi desarrollo en el área emocional y espiritual.
f-        El descanso es un ejercicio de fe.

Diferenciemos entre el descanso y la haraganería:
a-       El haragán no quiere trabajar.
b-       El haragán duerme todo el día.
c-       El haragán malgasta los bienes, no produce.
d-       El haragán siempre tiene una excusa para todo, miente.
e-       El haragán mal administra su tiempo.
f-        El haragán empobrece. 

4 aspectos del descanso.
1-       Dios descansó y ordenó el descanso.
2-       Descanso reflejo de sujeción.
3-       Descanso reflejo de dependencia y confianza.
4-       No descansar reflejo de ambición, de falta de fe, de negligencia.
Estos aspectos en cuanto al descanso son importantes porque pueden ayudarnos a dar orden en nuestra vida. Dará también fortaleza en diferentes áreas y mejorará mis relaciones interpersonales y sobre todo mi relación con Dios.

Dios descansó y ordenó el descanso
En el libro de Génesis nos habla acerca del trabajo que Dios hizo y del descanso. Dios tiene todo el poder del mundo, no tiene tiempo ni está sujeto a las leyes físicas como nosotros para sentir cansancio o estrés, pero descansó. El descanso está relacionado con muchos aspectos no solamente físico. Ayuda a apreciar y valorar el esfuerzo del trabajo, da una perspectiva del avance y progreso de la obra, de la calidad de ella. Dios se tomó un tiempo para ver lo que hizo y dejó de trabajar para deleitarse en su obra.
Gén 2:1  Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.
2  Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.
3  Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Dios santificó el día en que descansó, lo separó y dedicó para el descanso. Años después, con la ley mosaica, Dios lo establece como una ordenanza: “guardar el día de reposo”. El hombre estaba tan acostumbrado a trabajar sin parar, ya sea por la esclavitud o por sus propias ambiciones, que no tomaba un tiempo para ser libre y disfrutar de lo que Dios había creado para el hombre, así que Dios los obligó a descansar y tuvo que poner hasta una pena capital para el que no obedecía. ¿Merecía morir un hombre por no descansar?. No, pero sí por desobedecer a Dios. El problema aquí es que no tomamos en serio los mandatos de Dios, algunos dicen: “Dios conoce mis necesidades, no creo que se enoje”,  “Dios me proveyó de un trabajo”, “mi prioridad y deber ante Dios es traer la comida en casa” y podemos poner miles de razones más, pero todas estas están justificando mi desobediencia a Dios.

Descanso reflejo de sujeción a Dios
Si Dios estableció un mandato donde dice que debo descansar, tomar un día de descanso es una forma de sujetarme a Él. Dios hizo tanto el trabajo como el descanso y ordena a los hombres a que tomen las dos cosas. A Adán, le dio trabajo, es Dios quien provee de él, pero al mismo tiempo demanda que descansemos para que podamos cumplir con nuestro trabajo. Dios dice que el que no trabaje que no coma, que para disfrutar de los frutos el labrador debe trabajar primero, pero que después del trabajo el hombre debe descansar. De otra manera no podrá recuperar fuerzas para seguir con el trabajo que Él le dio y cumplirlo con eficiencia.
La falta de sueño afecta muy seriamente a la parte 'emocional' del cerebro y nos hace más propensos a las depresiones y a las enfermedades mentales. Según un reciente estudio del neurólogo Matthew Walker, publicado en el último número de 'Current Biology', dormir menos horas de las necesarias (de siete a ocho diarias) altera la capacidad de respuesta del lóbulo prefontal, la parte del cerebro que regula las emociones, y conduce a comportamientos 'irracionales y primarios'. Walker asegura haber encontrado una nueva y poderosa razón para dormir: "El sueño restaura los circuitos emocionales, y haciendo esto nos prepara para los retos y las interacciones sociales del día siguiente. La falta de sueño, por el contrario, rompe los mecanismos que nos protegen de las enfermedades mentales".
El neurólogo afirma que su estudio ha probado que puede existir una conexión en la creciente falta de sueño entre la población y el aumento de las enfermedades mentales. "La cuestión de fondo es que el sueño no es lujo, sino una necesidad biológica para mantenernos emocionalmente sanos". Diversas investigaciones habían demostrado hasta ahora que la falta de sueño disminuye nuestra capacidad inmunológica, afecta al metabolismo y afecta gravemente a las capacidades de aprendizaje, de la atención a la memoria. El nuevo estudio pone por fin sobre el tapete la vertiente emocional, relegada hasta ahora a segundo plano.
Mary Carskadon, una psiquiatra de la Universidad de Brown que lleva tiempo estudiando la endémica falta de sueño entre los niños y adolescentes norteamericanos, apunta que puede haber una estrecha relación entre el aumento de las depresiones y el comportamiento errático de la adolescencia y las insuficientes horas de descanso. "Lo que aún no sabemos", admite, "es si este problema tiene una incidencia directa en enfermedades mentales más graves como el desorden bipolar".

Efectos sobre el cerebro
La privación de sueño puede afectar adversamente la función cerebral. Un estudio realizado en el 2000 usó tecnología de imagen por resonancia magnética funcional para monitorear la actividad en el cerebro de un grupo de sujetos privados de sueño que desempeñaban tareas sencillas de aprendizaje verbal. Algunas regiones de la corteza prefrontal del cerebro presentaban un mayor nivel de actividad en sujetos más somnolientos. Según la tarea, el cerebro intentaba compensar por efectos adversos causados por falta de sueño. El lóbulo temporal, el cual es la región implicada en procesamiento de lenguaje, estaba activado durante el aprendizaje verbal en los sujetos que sí habían descansado, pero no en los sujetos que no habían dormido. El lóbulo parietal, el cual no se activa durante ejercicios verbales en los que descansaron, era más activo en quienes no habían dormido. Mientras que el desempeño memorístico fue menos eficiente con la privación de sueño, se observó que había una asociación entre una mayor actividad en la región parietal y un mejor nivel de memoria.
En 2001, un estudio del Instituto Médico de Chicago sugirió que la privación de sueño puede vincularse con enfermedades más graves, como por ejemplo las cardiopatías y trastornos mentales como la psicosis y el trastorno bipolar. Estudios con animales sugieren que la privación de sueño genera un incremento de hormonas del estrés, lo cual puede reducir la producción de células nuevas en cerebros adultos.

Efectos sobre el crecimiento
En 1999, un estudio encontró que la privación de sueño generó una reducción en la secreción de cortisol al día siguiente. Se encontró que la privación aumentaba la actividad sobre el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (el cual controla las reacciones ante el estrés y regula la digestión, el funcionamiento del sistema inmune, el estado de ánimo o la sexualidad), y suprimía la hormona somatotropina (llamada también hormona del crecimiento). Los resultados apoyaron estudios previos, los cuales observaron insuficiencia adrenal en casos de hipersomnio idiopático.

Efectos sobre el proceso de sanación
Un estudio conducido en 2005 mostró que un grupo de ratas privadas de sueño durante cinco días no tuvo un efecto significativo sobre su capacidad de sanar heridas, en comparación con un grupo de ratas que no dejaron de dormir.

Niveles de alerta y atención
Como consecuencia de la falta de sueño crónica y la poca calidad del descanso el nivel de atención y alerta de los estudiantes decayó, por lo que un 64% se consideró afectado por una somnolencia excesiva a lo largo de la jornada. Esto provocó que los adolescentes se quedasen dormidos mientras realizaban actividades como ver televisión u oír música, leyendo o estudiando o durante los desplazamientos.
A pesar de que 135 de los 339 encuestados declararon haber notado sueño mientras conducían, el 81% de estos reconoció haber continuado al volante a pesar de ello y haber combatido el atontamiento con medidas como encender la radio, abrir la ventana, cantar o moverse, en lugar de detener el vehículo y dormir entre 10 y 15 minutos, tal y como recomiendan los autores del estudio.
Dios no estableció el descanso por un capricho ni porque quiere que nos empobrezcamos, sino porque Él nos cuida y sabe lo que necesitamos, no descansar es una falta contra su sabiduría y falta de sujeción a su mandato.

Descanso reflejo de dependencia y confianza.
El pueblo de Israel debía tomar un día de reposo ordenado por Dios, pero en el desierto donde no podían trabajar ni conseguir alimentos, debían descansar en Dios. Cada día debían recoger el maná, pero el sexto día debían recoger por dos días y el séptimo no hacer nada. Esto mostraba la fe y dependencia en Dios. Si ellos creían y obedecían disfrutaban de lo que Dios les había preparado, si no lo hacían sufrían las consecuencias de su incredulidad.
Éxo 16:16  Esto es lo que Jehová ha mandado: Recoged de él cada uno según lo que pudiere comer; un gomer por cabeza, conforme al número de vuestras personas, tomaréis cada uno para los que están en su tienda.
17  Y los hijos de Israel lo hicieron así; y recogieron unos más, otros menos;
18  y lo medían por gomer, y no sobró al que había recogido mucho, ni faltó al que había recogido poco;(B) cada uno recogió conforme a lo que había de comer.
19  Y les dijo Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana.
20  Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y hedió; y se enojó contra ellos Moisés.
21  Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía.
22  En el sexto día recogieron doble porción de comida, dos gomeres para cada uno; y todos los príncipes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés.
23  Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo día de reposo,[a] el reposo consagrado a Jehová;(C) lo que habéis de cocer, cocedlo hoy, y lo que habéis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana.
24  Y ellos lo guardaron hasta la mañana, según lo que Moisés había mandado, y no se agusanó, ni hedió.
25  Y dijo Moisés: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo[b] para Jehová; hoy no hallaréis en el campo.
26  Seis días lo recogeréis; mas el séptimo día es día de reposo;[c] en él no se hallará.
27  Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a recoger, y no hallaron.
28  Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes?
29  Mirad que Jehová os dio el día de reposo,[d] y por eso en el sexto día os da pan para dos días. Estése, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de él en el séptimo día.
30  Así el pueblo reposó el séptimo día. 
 

La respuesta de muchos es la necesidad económica o las deudas por cubrir. Pero descansar no sólo es el ejercicio de estar sin trabajo sino de confiar en que Dios va a proveer para todas mis necesidades. Dios puede ocuparse de mis asuntos si yo me ocupo de los suyos. Las personas que no descansan por lo general no tienen tiempo para invertir en otras personas, en la iglesia o en el ministerio. Buscan saciar sus necesidades pero nunca salen de ellas y tienden a estar en una situación de ahogo porque no pueden salir de las deudas. A más trabajo más compromisos y más gastos, más deudas y eso exige más trabajo. Si Dios me ordena hacer algo, también se encargará de que yo encuentre satisfacción en hacerlo y paz.
Esto me lleva a que el no descansar es una cuestión de indisciplina. Porque el desorden en aspectos administrativos o eficiencia en el trabajo, crea la necesidad de aumentar las horas y días de trabajo. Si dedico las horas necesarias a descansar, distraer mi mente y dormir, podré tener una visión más clara, objetiva y nuevas fuerzas para desarrollar y ejecutar con eficiencia mi trabajo.

No descansar reflejo de ambición, de falta de fe, de negligencia.
Aunque suene duro es la verdad. Una persona que no deja de trabajar está sujeta a una de estas tres razones o todas ellas.
Ambición: querer tener más, querer guardar y acumular. El rico insensato quiso construir más graneros y Dios le dijo: “necio, hoy vienen por tu alma”. Aunque nos cueste reconocer, la ambición a veces se disfraza de buenos proyectos. Proyectos para el beneficio de la familia o mi futuro, pero esto no debe ser a costa del descanso que Dios quiere que yo tenga. Es no conformarse con lo que Dios me provee y salir a buscar en mis fuerzas y no en la dependencia de Dios.
Falta de fe: una persona que no puede confiar en que Dios se ocupará de sus necesidades, busca satisfacerlas por sus propios medios. Por lo general no cumple lo que Dios le pide y hace lo que ella piensa y no lo que Dios quiere. Esto es un pecado, la desobediencia por la duda. La presión y los compromisos hacen que deje de descansar en Dios y comience a obrar la carne. No cree que Dios puede ser su proveedor.
Negligencia: la indisciplina lleva a que una persona tenga problemas económicos o compromiso con personas que a la larga dañan las relaciones familiares y con otras personas. No toman cuidado de su salud, de su tiempo con la familia, la iglesia y el servicio a Dios. Se cargan con tantas actividades que no les sobra tiempo para nada. Son negligentes en su tiempo de descanso, porque en vez de dormir y recobrar fuerzas invierten ese tiempo en actividades recreativas que los desgastan y no rinden después con su trabajo y estudios. Tomar un tiempo de descanso es para descansar y no para estar hasta altas horas de la noche viendo televisión o en internet. Esto muestra un desorden general en su conducta y vida. El descanso es una disciplina, debo exigirme horarios de sueño y horarios para recrearme. De lo contrario nunca podré descansar. También es negligencia a la Palabra de Dios, no prestarle atención a lo que Él me dice.
Una buena siesta de 25 minutos, un tiempo de juego con amigos o los hijos, una tarde de paseo con la familia o una noche de esparcimiento con la esposa, son más que necesarios. Invertir un día en las cosas del Señor, dar un tiempo para meditar y orar, estudiar su Palabra, agradecer por la vida que nos da, el trabajo que tenemos todo esto se puede hacer si nos detenemos un momento para descansar, de lo contrario todo pasa tan rápido que no nos daremos cuenta lo que estamos perdiendo.

El pueblo de Israel sufrió 70 años de cautiverio, por no haber guardado el año de reposo que el Señor les ordenó:
2Cr 36:20  Los que escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia, y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas;
21  para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta que los setenta años fueron cumplidos.

No sujetarse a lo que Dios dice puede traer consecuencias tristes para cada uno de nosotros. Es mejor tomar cuidado.